‘Vivir plenamente hacia lo interior igual que hacia lo exterior, no sacrificar nada de la realidad externa en beneficio de la interna y viceversa.’
(Etty Hillesum)

Me pregunto...

Me pregunto...
¿Qué hace que algunas mujeres decidan embarazarse, gestar, parir y criar a niñas y niños en situaciones muy convulsas y difíciles? Hablo de mujeres en riesgo real de cruzar la frontera que las lleva a la pobreza, hablo de mujeres con relaciones de pareja frágiles e hirientes, hablo de mujeres sin red de mujeres.
¿Qué lleva a tantas mujeres con dificultades para embarazarse, no solo a buscar ayuda en fríos laboratorios, sino a seguir buscando y buscando incluso cuando esto implica cruzar la frontera de su propia salud?
¿Qué hace que una mujer, ante la imposibilidad de ser madre, se deprima hasta llegar al abandono de sí y a la renuncia del sentido de la propia vida?
¿Qué lleva a algunas mujeres, bien a abortar o bien a seguir con un embarazo, cuando en realidad ese no es su deseo, sino el deseo de su pareja? ¿Qué las lleva a perder la potestad sobre su propio cuerpo?
¿Qué hizo posible que una amiga siguiera en su empeño de dar el pecho a su bebé tras la baja maternal, a pesar del agotamiento, el estrés y la tristeza que le supuso hacer tanto malabarismo?
¿Qué hizo posible que otra amiga se empeñara en seguir con sus actividades de antes del embarazo cuando no era lo que le apetecía hacer en realidad?
¿Es posible ser madre (o no serlo) y ser libre a la vez?
Aquí sigo, preguntándome...

5 comentarios:

ISA dijo...

Uff, pues no has tocado un tema delicado ni na.
Todas tus preguntas tendrán su respuesta según la personalidad de la madre o futura madre que las lea.
A mí, madre de 4 hijos de la época en que te casabas y tenías hijos, en la que los hombres eran los únicos que compraban los pocos preservativos que vendían las farmacias, en la que si le pedías la "pildora" a tu ginecólogo te decía que naranjas de la china o te echaba directamente de la consulta y en la que, las que por fortuna,teníamos amigas/os farmacéuticos que nos la facilitaban bajo cuerda y sin ningún control médico, me parece fundamentalmente que, HOY DIA, tener hijos es un acto muy egoista: TU quieres ser madre; TU, quieres criar a un ser humano..., TU quieres verte "realizada", TU, TU, siempre TU, sin pensar en las consecuencias, si serás capaz de "aguantar", si tendrás el dinero Y LOS "modos" suficientes para darle la educación necesaria, si serás capaz de renunciar a tu indepencia, si serás capaz de ver a tu hijo como otra persona y no imponerle TUS criterios, si serás capaz del sacrificio que suponen los hijos, que son para siempre (en todos los órdenes de la vida) sin amargarte demasiado...
Estoy harta de ver a amigas, amigas de amigas, hijas de estas que tienen un bebé y todo bastante bien hasta que estos cumplen los 3 ó 4 años y empiezan a sacarte de quicio con sus cosas, como niños que son ¡menudo cambio en las madres y padres! y muchas, no todas obviamente, se convierten en auténticos verdugos de sus propios hijos como gritarles (cosa que no soporto), regañarles por todo y nada, descalificarlos verbalmente, desear que se vayan al colegio, celebrar los lunes después de un finde con los niños en casa, el mes de julio a un campamento en cuanto tienen la edad....
Esto, gracias a dios, no es que sea general, pero sí bastante general.
Y estoy hablando de niños "normales", que los hay cabrones desde que nacen, hiperactivos que te vuelven loca...
Pero hija, somos animales y como tales el instinto de reproducción lo tenemos y como animales humanos lo justificamos.
No obstante todo lo anterior yo soy partidaria de tener hijos, o no, siempre que se considere que es una más de las opciones que tienes en la vida y no darle más importancia que la que tiene.
No se si me explico.

patricia t cañada dijo...

Graciela, me gusta esa última pregunta que te haces, que haces. Yo me lo pregunto.

besitos

Carmen dijo...

Hola Graciela,
te sigo leyendo, en tu blog. Sobre tu pregunta, yo no lo sé, me he hecho esta misma pregunta en estos días. No sé si es que querré ser madre. En cualquier caso, desde que comenzó esta crisis, la que está siendo tan visible ya varios años, solo veía mujeres embarazadas por la calle, en el supermercado, en muchos sitios, especialmente en mi ciudad, en Murcia. Y me preguntaba... qué significaba tanto embarazo. Por mí, sé que, en estos momentos, es cuando más ganas de dar vida tengo, de darla y de recibirla, de sentir la vida. Os dejo este trabajo de María Juárez "Maternidades libres" que me gustó cuando lo leí, ¡un beso!, Carmen http://www.ub.edu/duoda/web/textos.php?lang=1&t=3&s=6&ss=4&id=53

Graciela dijo...

Hola, Carmen, a mí me pasa igual que a tí, me ha sorprendido tanto embarazo cerca que tal vez signifiquen amor a la vida. Junto a esto, me pregunto qué pasa cuando una mujer decide dar vida a costa de la suya. Mil besos y gracias por el enlace del texto de María. Graciela.

Carmen dijo...

Pues sí, Graciela, ahí hay un límite donde se juega no una vida (la de la madre), sino dos.
Besos