‘Vivir plenamente hacia lo interior igual que hacia lo exterior, no sacrificar nada de la realidad externa en beneficio de la interna y viceversa.’
(Etty Hillesum)

Un reto

Ella cogió aire y le dijo que quería que la libertad fuera el motor de su relación. Le dijo también que se había propuesto estar muy atenta para no dejarse llevar por miedos o mandatos que en ocasiones la llevan a relacionarse con él de un modo impostado o automático. Y, finalmente, le habló de su deseo de que él se subiera al carro de este reto.
Él se excitó de emoción al escucharla, sus poros se abrieron, su sonrisa y sus ojos brillaron como pocas veces ella lo había visto.
Al verlo así, ella entendió que no se había equivocado, que este era el camino.
Él, como ya os lo podéis imaginar, le dijo que aceptaba el reto de escuchar atentamente su libertad y tomar la fuerza que ésta le da como una fuente fundamental para crear y recrear su relación.
Ella se emocionó al escucharle. Ella sintió miedo al escucharle. Él también sintió miedo.
¡Ay! Es que la libertad tiene el don de llevar la vida y las relaciones por vericuetos más profundos, imprevistos e insospechados, y asumirlo no resulta fácil.
Conscientes de ellos, se rieron del miedo y se dieron cuenta que el camino que querían tomar había empezado ya porque la única manera de ser libre, de ser humanamente libre, es reconocer los miedos, hablar de ellos, afrontarlos y, desde ahí, desde dónde se está, elegir en cada instante que paso tomar.
Y, con ese brillo en los ojos y esa emoción que aligera el cuerpo, siguen caminando, probando, hablando, deseando.

(Basada en una situación muy real)

4 comentarios:

Guille dijo...

Dificil reto!! a mi me cuesta ser libre conmigo mismo!! osea que ya me imagino que en realción tiene que ser como subir el Everest con los codos...
Aunque ahora que lo pienso Gra..tu vives relativamente cerca de la Plaza Mayor y después de one relaxing cup of cafe con leche in the Plaza mayor no es todo más fácil?? La libertad en relación tampoco??

patricia t cañada dijo...

Jo, Graciela, me he emocionado.

Eres un faro para mi.

besitos y un abrazo para Guille

Eva G. dijo...

La libertad de ser una misma, de andar y no sentir la preocupación de pensar si el quiere o no ese camino.

La libertad de vivir sintiendo que nos aman por ser lo que somos.

Sin exigencias... sin miedo de descubrir aquello que no querías ver.

A elegir:

a) Vivir con miedo por no querer perder la realidad que tienes.

b) Aventurarte a vivir libremente el miedo de ver otras realidades.

Enhorabuena por tu entrada.

Lázuli dijo...

Hoy, especialmente hoy, leo esto y me emociona... "Es que la libertad tiene el don de llevar la vida y las relaciones por vericuetos más profundos, imprevistos e insospechados, y asumirlo no resulta fácil"..."la única manera de ser libre, de ser humanamente libre, es reconocer los miedos..." Y por estos lares me ando yo...
Gracias por esta entrada tan oportuna