‘Vivir plenamente hacia lo interior igual que hacia lo exterior, no sacrificar nada de la realidad externa en beneficio de la interna y viceversa.’
(Etty Hillesum)

Resuello

Esta mañana fui a ver la exposición 'La Maleta Mexicana', en la que se pueden ver fotos de la Guerra Civil Española realizadas por Robert Capa, Gerda Taro y 'Chim'.
Mientras disfrutaba del talento de este trío de artistas, sentí una empatía por quienes vivieron aquella contienda como no lo había sentido hasta hoy.
Sentí también que, de algún modo, aquellas fotos contaban algo muy profundo sobre nuestro presente que me cuesta desvelar con toda su complejidad. Quizás tenga que ver con esta sensación de bombardeo, de pérdida, de injusticia, de bandos encontrados, de perplejidad e incertidumbre que nos acompaña en estos días.
Puede que me equivoque, pero percibí que no fui la única que vivió esta exposición de este modo.

No es fácil digerir tanto bombardeo.
La Unión Europea, a pesar de su gran disposición a dotar de fondos a las entidades bancarias, no se pone de acuerdo sobre la pertinencia de seguir aportando fondos a los Bancos de Alimentos. El Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de la nueva ley educativa cargada de centralismo, patriarcado, métodos arcaicos y deshumanización. Los rumores sobre el recorte de las pensiones van cobrando fuerza. Nuestras gobernantes hacen eco de palabras necias como las de este estudio surrealista realizado por Siemens en el que se dice que Madrid es la ciudad más sostenible del estado español. Los tentáculos dictatoriales avanzan y algunas de las personas que están organizando las manifestaciones del 25-S han sido llamadas a declarar a la Audiencia Nacional.
(....)

Como si se tratara de un refugio, en medio de este bombardeo tan doloroso y desgastante, el viernes por la tarde me encontré con otras mujeres en Singulares.
Fue un chute de vida.
Nuestra disparidad fue una fuente enorme de riqueza, la escucha y la pasión estuvieron muy presentes, el relato de las experiencias nos permitió reirnos de los clichés patriarcales y nos emocionó entender que somos diversas.

Y, como en toda guerra, sentí la fuerza del aire fresco junto a personas muy queridas que, como yo, buscan entender y cuidar este mundo, disfrutar del sol y reirse.
Como en toda guerra, cualquier pequeña victoria ayuda a seguir.

Y hoy, la fuerza que percibí en esta imagen de Gerda Taro, me ayudó a ordenar este batiburrillo de emociones en mis entrañas.

1 comentario:

Rosa Mª Solano Fernández dijo...

Graciela, estuve en agosto en el Círculo y me pasó algo parecido a lo que tú expresas. Admiro a Gerda Taro, pienso que fue una mujer muy valiente y su trabajo es excepcional.