‘Vivir plenamente hacia lo interior igual que hacia lo exterior, no sacrificar nada de la realidad externa en beneficio de la interna y viceversa.’
(Etty Hillesum)

dónde queda la espiritualidad

Me cuesta escribir sobre algo tan complejo y profundo como es la espiritualidad.
Quizá sea mejor usar pocas palabras.
Yo identifico la palabra espiritualidad con una conexión profunda conmigo misma.
Una conexión que me permite sentir todos los poros de la piel.
Me hace tomar contacto y consciencia de mi pequeñez y, a la vez, de mi grandeza.
Es presencia pura.
Está en la misma longitud de onda que la libertad, la sexualidad, el amor, el arte, la vida.
Me detengo aquí....

Quizás penséis que se me ha ido la pinza.
Quizás tengais razón.

Estoy escribiendo sobre algo tan íntimo y, a la vez, profundamente universal porque por fin llegué a Madrid y, después de dar muchas vueltas en taxi para poder llegar a casa, de ver a través de la televisión y de algunas páginas webs el despliegue del dogma católico por las calles de esta ciudad, esta mañana me desperté escuchando a tres peregrinas cantando canciones religiosas cerca de mi portal.
Y me pregunté si ellas sentían algún tipo de espiritualidad mientras cantaban.
Me lo pregunté porque me cuesta ver espiritualidad donde hay dogma, poder y jerarquías.
Me lo pregunté también porque vi un brillo especial en sus ojos que no supe entender bien qué significaba.

No sé como vivieron esta experiencia.
Lo que sí sé es que la espiritualidad de la que hablo, del mismo modo que todo aquello que huele a vida, se nos presenta cuando menos se la espera.
Tal vez, si nos dejáramos invadir por esta chispa, sería más fácil encontrar el fuelle para dejar sin sentido tanta insensatez.

Quizás estoy fuera de onda y esa espiritualidad de la que hablo ya no se lleva y lo que llaman espiritualidad es otra cosa.

1 comentario:

esascosasdeguille dijo...

A mi me parece que no estas nada fuera de onda gra. Al contrario...
Uff me alteró mucho ver el video que linkas de como la policia pego a esa chica y al fotógrafo...Me voy al gimnasio a ponerme fuerte y a no pensar durante una horita que a mi me sirve para después estar más en paz con la realidad..
Gracias por sentarte a escribir y mostrarme caminos mas pacificos para,con todo lo que está pasando, pensar desde otro lugar que no sea sólo la rabia (aunque se me cuela, no lo puedo evitar!)