‘Vivir plenamente hacia lo interior igual que hacia lo exterior, no sacrificar nada de la realidad externa en beneficio de la interna y viceversa.’
(Etty Hillesum)

Desde buena mañana...

He vuelto a ir al hospital en autobús.

A la ida, en una de las paradas, una mujer quiso bajarse por la puerta delantera y el conductor le dijo que debía bajarse por la puerta de atrás. Ésta, muy enfadada, le insultó.
Otra mujer empezó a despotricar contra la que había perdido los estribos, recalcando el hecho de que se trataba de una inmigrante, como si este hecho pudiera explicar cualquier mal comportamiento.
El conductor, al verse arropado por este tipo de argumentos racistas, respondió a los insultos de la mujer con más insultos.
Me sentí desolada ante tanto despropósito y empecé a notar cómo me iba encendiendo por dentro, hasta que apareció en escena una chica joven, guapa y sonriente que conocía al conductor. Ella se dirigió a el y le dijo: ¡Pero cómo se te ocurre estar tan enfadado desde buena mañana!

A la vuelta, nuevamente en el autobús, un señor mayor se enfadó con el conductor porque éste le pidió que volviera a pasar su ticket por la máquina canceladora.
Un grupo de mujeres se rieron al escuchar su enfado y al unísono dijeron: ¡Mira que son ganas de enfadarse desde tan temprano!

De este modo comprobé que hay mujeres que se pasean por esta ciudad sabiendo que el día es largo y que es una pena desperdiciarlo por un simple calentón mañanero.

En fin, que os deseo un feliz día...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bonito,Gra.Me encantan tus historias de autobús!
besos
tati

patricia t cañada dijo...

Preciosa tu mirada 'desde buena mañana'. besitos