‘Vivir plenamente hacia lo interior igual que hacia lo exterior, no sacrificar nada de la realidad externa en beneficio de la interna y viceversa.’
(Etty Hillesum)

De la culpa a la responsabilidad...

Hay infinidad de gestos que, cuando los observo con atención, me hacen caer en la cuenta, una y otra vez, de que la culpa ocupa mucho espacio y energía en esta cultura.
Esto, que puede parecer una perogrullada, no deja de sorprenderme.
Es mucho lo que diría sobre este mecanismo de culpar o disculpar, pero hoy quiero centrarme en una sola cuestión relacionada con ello.
Es más fácil mirar alrededor buscando a quien culpar de lo que pasa, de lo que nos pasa, que responsabilizarnos de ello. Es más fácil señalar al otro o a la otra que preguntarnos qué está en nuestras manos hacer para transformar lo que no nos gusta, cómo es y cómo queremos que sea nuestra relación con el mundo, que tiene que ver mi forma de ser o hacer con lo que pasa, etc.
En este sentido, instalarnos en la culpa dejando en un segundo plano la responsabilidad, en lugar de transformar las cosas, las deja tal cómo están o, pero aún, trae más violencia aún de la que ya hay.

Quizás esto se entienda mejor a través de esta experiencia.
La protagonista de esta historia, en vez de gastar su energía buscando culpables para su situación, optó por entender, sabiendo que entender no es lo mismo que justificar ni tampoco que disculpar.
Ella, en vez de culpabilizarse o, por el contrario, de disculparse ante el mundo por lo que no pudo hacer ni vivir, tomó las riendas de su vida, responsabilizándose de sí.
En vez de quedarse instalada en la queja ante la sordidez del mundo que le tocó vivir, puso en marcha su creatividad para andar en ese mundo sin dejar de escuchar su deseo, transformando lo que le rodeaba con el empuje de su propia transformación.
Ella, Baby Halder, es un referente para mí.

2 comentarios:

Guille dijo...

ufff
TEMON

Ana dijo...

Gracias Graciela por acercarnos esta historia sobre la esperanza y la responsabilidad...
¿sabes si es posible bajarse o copiar en algun formato este documental? me encantaría compartirlo con el grupo de mujeres lideresas con el que colaboro
Besos
Ana